Salud
Te da y te quita

La planta de la que se extrae el tequila podría ser de utilidad para tratar la cirrosis

La inulina, extraída del agave, ayuda a disminuir complicaciones derivadas de esta enfermedad hepática.
17.06.2018 13:19
2018-06-17T13:19:00

El consumo de inulina, un carbohidrato que se extrae de la planta mexicana agave, ayuda a disminuir algunas complicaciones en pacientes con cirrosis hepática, mejora su sistema inmunológico y su calidad de vida, afirmaron hoy expertos de la Universidad de Guadalajara.

Mary Fafutis y Vidal Delgado, investigadores del campus de Ciencias de la Salud de esa universidad del oeste de México, revelaron a Efe que gracias a un estudio realizado desde hace ocho años encontraron que esta sustancia disminuye los niveles de amonio en la sangre de los pacientes con este tipo de enfermedad.

Este padecimiento, que está entre las 20 principales afecciones en el mundo, es causado principalmente por el consumo excesivo de alcohol y la hepatitis tipo B o C, y en México es la sexta causa de mortalidad, de acuerdo con la Secretaría de Salud.

La inulina es un polisacárido que se encuentra en el tubérculo conocido como chicoria y en el agave, la planta de donde se extrae la bebida mexicana del tequila. Esta sustancia es convertida en polvo y utilizada comúnmente como suplemento alimenticio.

Los especialistas diluyeron este polvo en agua para darlo a pacientes del Hospital civil diagnosticados con cirrosis hepática avanzada y que presentaban complicaciones como la encefalopatía hepática, causada cuando el amonio llega al cerebro, afirmó Delgado.

El amonio es un gas tóxico que el cuerpo produce de manera natural y es desechado mediante la orina.

Cuando el hígado no funciona de manera adecuada, no lo elimina y ese gas se acumula, llega al torrente sanguíneo que lo transporta el cerebro y genera confusión, imposibilidad de caminar y postración en los enfermos, advierte Fafutis.

El estudio realizado por los investigadores incluyó a 60 enfermos, 30 de ellos ingirieron inulina diluida y otro grupo tomó lactulosa, una solución química que es recetada por los médicos para disminuir los niveles de amoniaco, conocido como hiperamonemia.

Fafutis y Delgado realizaron a los enfermos exámenes en sangre en arterias conocidos como gasonomoetría y encontraron que los pacientes del primer grupo mostraron una disminución de los niveles de amonio, en tanto que en el segundo se mantuvieron con la misma cantidad de ese gas.

Además quienes tomaron inulina no presentaron inflamación intestinal, flatulencias, ni dolor abdominal y podían evacuar más fácilmente que los enfermos del segundo grupo quienes sí tuvieron estos efectos secundarios.

La sustancia natural mejoró el sistema inmunológico de los pacientes pues fortaleció sus macrófagos, que son células encargadas de llevar a cabo la actividad fagocítica, es decir, de atrapar y disolver los microorganismos y toxinas externos al cuerpo.

"Les sacamos una muestra de sangre y con pruebas in vitro vimos que los macrófagos y su capacidad fagocítica de los pacientes con niveles más elevados de amonio eran hasta 70 % menos fuerte versus los que tenían niveles más bajos", explica Fafutis.

Con ello, las personas enfermas tienen más posibilidades de resistir las infecciones que se generan con el deterioro del hígado.

También notaron una mejora en la flora intestinal y en general, de la calidad de vida de los pacientes.

Los investigadores obtuvieron la patente para este hallazgo científico, específicamente en lo referente al tratamiento para bajar los niveles de amonio en pacientes con cirrosis hepática.

Ello les permitirá generar convenios con empresas que quieran generar suplementos o tratamientos dirigidos a las personas con cirrosis hepática.

EFE